
Se acabó el desear hacer tal cosa y quedarse sentada esperando a que algo o alguien de pie a ello. Tengo ganas de saltar, caerme, levantarme, y conseguir las cosas por mí misma. Por pequeñas e insignificantes que sean o parezcan.
Si quieres algo, nadie lo va a conseguir por tí. Y además, nada sienta tan bien como conseguirlo por tí misma.