Ha sido sin querer, he ido a coger el bombín de la bici y entre mi mano y el bombín había un saltamontes desorientado del que no me habia percatado. He notado un hormigueo en la palma de la mano y ha saltado a velocidad del rayo. Se ha tumbado, ha movido un poco las patitas y poco a poco ha ido muriendo.
Yo no le he visto nada realmente roto como para morir, y he intentado ponerlo en pie y hacerle andar. Pero debe ser que su existencia era horrenda y el tío perro no ha querido luchar por su vida ni un poquito y ahora me siento muy mal y muy asesina.
Duh